Prefacio: Por qué me desterré solito (y por qué no me arrepiento)
PREFACIO Por qué me desterré solito (y por qué no me arrepiento) Soy consciente, o solo creo, ¡qué más da! que mis días de ingenuidad marcharon. Hace tiempo (hablo de un tiempo atrás) en que entendí que no solo el mundo estaba loco sino que lxs mundanxs habían perdido en muy gran medida el sentido pues evidenciaban incapacidad para enfocar horizontes. ¿Los creían inexistentes? (¿por inalcanzables?), yo preferí entonces inventarme uno. Y con ello no tiraba la toalla, no huía, no silbaba, sino que esa era mi marcha hacia adelante. Vivo solo cuanto puedo a mi mejor manera y clamando que alcanzaré un horizonte, pues lo hay. No, no estoy emocionalmente exiliado pues no existe tal exilio, ¡me desterré yo solito!, es otra cosa que aquí explicaré someramente. VINE A CHINA PORQUE buscaba un sentido y sí, ocultamente, también placer, pues así entendía que debía ser. Quería lo imposible, lo sigo deseando, pues lo posible lo conocía y era malo de cojones. No soy ingenuo, y pienso que muc...